Nuestra columna es una estructura compleja que cuenta con 33 vértebras y se extiende desde el cráneo hasta el coxis. Su función es dar soporte, proteger la médula espinal, y permitir la movilidad del torso. Además, está relacionada con el sistema nervioso, ya que la médula espinal actúa como un conducto de señales entre el cerebro y el resto del cuerpo.
En yoga, muchas posturas están diseñadas para estirar, fortalecer y flexibilizar la columna, ayudándonos a mantener la salud de las vertebras, los discos intervertebrales y los músculos circundantes. Según un estudio publicado en el Journal of Physical Therapy Science (2017), la práctica de posturas de yoga centradas en la flexibilidad de la columna contribuye a una mayor movilidad y puede reducir el dolor lumbar crónico, que es una de las dolencias más comunes en la población mundial.
Debemos recordar que una columna flexible ofrece múltiples beneficios:
Mantener la columna flexible y alineada contribuye a una mejor postura, lo que reduce el riesgo de desarrollar problemas crónicos, como el dolor de espalda o el cuello rígido, al mismo tiempo tenemos menos probabilidades de lesionarnos al tener un mejor manejo del movimiento. Por otra parte la columna y el sistema nervioso tienen una estrecha relación, ya que la médula espinal se encuentra protegida por las vértebras. Un estudio del Instituto Nacional de Salud (NIH) en 2019 sugiere que la flexibilidad espinal y los ejercicios de movilidad vertebral, como los practicados en yoga, pueden mejorar la función cognitiva y disminuir la inflamación en personas de edad avanzada.
Bhujangasana (Postura de la cobra): Esta postura fortalece los músculos de la espalda baja y abre el pecho, mejorando la flexión espinal.
Marjaryasana-Bitilasana (Postura del gato y la vaca): Estas posturas dinámicas son excelentes para lubricar la columna y mejorar su movilidad.
Paschimottanasana (Pinza): Estira la columna y los isquiotibiales, mejorando tanto la flexión como la alineación vertebral.
Recuerda
A través de la práctica de yoga, podemos mejorar la flexibilidad de la columna, lo que repercute en una mejor postura, menos estrés, mayor movilidad y un sistema nervioso más saludable. Además, estudios recientes respaldan la efectividad de estas prácticas, demostrando que cuidar la columna es esencial para una vida saludable y activa.